Un insulto lo que ganan los diputados: ciudadanos

Un insulto lo que ganan los diputados: ciudadanos

TEXTO: SANDRA DE LOS SANTOS


El sueldo de los diputados es insultante consideraron ciudadanos chiapanecos que fueron consultados sobre la dieta mensual que reciben los legisladores del Congreso del Estado.

Los congresistas locales son de los mejores pagados del país, su salario de 75 mil 113 pesos mensuales es superior al de los legisladores de Nuevo León, Veracruz, Morelos, Tabasco y Michoacán, por citar algunos.

Pienso que el salario de los diputados es demasiado porque hay mucha gente que no tiene empleo o empresas que pagan menos del salario mínimo. No es justo lo que ganan los diputados porque no es parejo a lo que ganan las demás personas. Jorge Alberto Roblero, constructor.

El sueldo de los diputados es exagerado porque hay gente que se está muriendo de hambre que no tiene ni siquiera para comer y pues ni quién le de y ellos con ese gran sueldaso.

Creo que los salarios de los diputados debe ser más equitativo con lo que gana el resto de la gente, lo que ellos ganan lo deberían de repartir entre la gente que no tiene dinero. Ni lo devengan porque hemos visto en la televisión como es que se vienen a dormir y ni se enteran de lo que están diciendo. Gilbero Cámara, transportista.

Creo que debería de haber una evaluación de lo que ganan los diputados, deberían de ajustar los sueldos, pienso que sería justo ese salario si realmente trabajarán estaría bueno, pero para no hacer nada está mucho. Miguel Molina, comerciante.

Pues depende el tipo del trabajo que hagan porque hay diputados que si se lo merecen por tener, pero hay otros que la verdad nada hacen porque la gente de su distrito tenga una mejor vida. Irene Hernández, secretaria.

Considero que mucho lo que ganan porque a veces no llegan ni a sus oficinas. Es demasiado lo que ganan y si realmente se preocuparan por el pueblo ellos mismos se deberían de bajar el sueldo. Jorge Balcázar, estudiante.

Es mucho para lo que hacen, yo creo que deberían de bajarse el sueldo. Guadalupe, ama de casa.

No es justo lo que ganan para lo que hacen, es demasiado, aunque no creo que ganen 75 mil pesos han de ganar más, se deberían de reducir el salario. Jorge Borras, burocráta.

Considero que un estado con tanta pobreza y tantas carencias es un insulto que un diputado gane tanto, deberían de ser ellos los que ganen menos y ahí está el por qué desde ahora empiezan las disputas por ser diputados federales no tanto porque quiera servir sino por las ganancias que esto les da. Es muy injusto y muy insultante para el pueblo lo que ganan. Fernando Culebro, comunicológo.

El 80% de presupuesto del congreso se va a salarios

SANDRA DE LOS SANTOS

El 80 por ciento del presupuesto anual del Congreso del Estado se destina a salarios, esto incluye los 75 mil 113 pesos con 60 centavos que reciben mensualmente cada uno de los 40 diputados locales, señaló en una entrevista el Presidente de la Mesa Directiva, Carlos Pedrero Rodríguez.

Al ser abordado por los medios al concluir la sesión de la comisión permanente, señaló que por ahora los legisladores no podrán bajarse el sueldo porque el presupuesto ya está aprobado así que sería hasta el próximo año cuando los diputados podrían disminuir su dieta mensual, pero eso tendría que ser aprobado por ellos mismos.

“El próximo año lo podríamos pensar, no es algo que se haya platicado ya, pero a partir de que el tema está en la mesa se puede discutir creo que hay que ser congruentes con la realidad del país y del estado” dijo el legislador panista.

El Heraldo de Chiapas dio a conocer ayer que el sueldo de los diputados Chiapanecos supera el de sus homólogos de otras entidades de la república como Nuevo León, Morelos, Veracruz, Michoacán, Sinaloa y Tabasco, por citar algunos.

Al respecto, el Presidente de la Mesa Directiva dijo que el salario que devengan ya estaba estipulado cuando la actual legislatura tomó posesión, pero no habían analizado la posibilidad de disminuir su dieta mensual.

Aseguró que no hay una partida especial para el pago de celulares o vales de gasolina.

Pedrero Rodríguez señaló que hay dos vehículos oficiales asignados a la Junta de Coordinación Política y a la Mesa Directiva, el gasto de estos automóviles es pagado con recursos públicos.

Cada una de las siete fracciones parlamentarias tiene asignado a un asesor que gana 24 mil 824 pesos mensuales. Asimismo la Junta de Coordinación Política, la Mesa Directiva, la Comisión de Vigilancia y la Comisión de Hacienda tienen asignado un secretario particular que recibe un sueldo mensual de 24 mil 824 pesos.

Aunque el diputado dijo que podrían discutir la disminución del salario de los legisladores, no pudo precisar para cuándo lo harían ya que puntualizó que los asuntos económicos internos del Congreso son analizados por la Junta de Coordinación Política, que es presidida por el diputado, Sami David.

CUADRO DE INFORMACIÓN

Dejan solo a Pedrero

El primero en aparecer en la sala de sesiones de la Comisión Permanente fue el Presidente de la Mesa Directiva, Carlos Pedrero Rodríguez, no lo hizo a las 12:00 horas como lo marca el reglamento interno sino media hora después.

El diputado panista invitaba a sus compañeros de la mesa directiva a ingresar a la sala para iniciar con la sesión de la comisión permanente, los legisladores parecían no escucharlo, Pedrero viendo a los representantes de los medios de comunicación dijo riendo “ya ven, no quieren desquitar el sueldo” aludiendo a la nota publicada en El Heraldo de Chiapas sobre el salario de los congresistas locales.

Al concluir la sesión de la Comisión Permanente los legisladores emprendieron la huída, el único que se quedó o lo dejaron fue Carlos Pedrero Rodríguez, quien pedía a sus compañeros que no se fueran. “chunco, chunco, ya pues chunco” decía al legislador del Partido Verde Ecologista de México, Ariel Gómez León, quien no hizo caso a la petición del Presidente de la Mesa Directiva y se fue por una de las puertas alternas de la sala y todavía dijo a los medios “porfavor con el Presidente de la Mesa, es que yo tengo que firmar unos papeles”.

Carlos Pedrero Rodríguez, rodeado por los medios de comunicación, seguía pidiendo a sus compañeros que no lo dejaron solo “ya pues, hablemos todos”, “hey no me dejen solo” decía el legislador panista sabiendo que el tema a tratar era el salario mensual que reciben, pero ninguno de sus compañeros lo escuchó o lo quiso escuchar. Lo dejaron solo.

Diputados chiapanecos de los mejores pagados en el país

SANDRA DE LOS SANTOS

Los 40 diputados del Congreso del Estado de Chiapas tienen una remuneración mensual superior a sus homólogos de otras entidades federativas, su sueldo supera al de los legisladores de Nuevo León, Veracruz, Sinaloa, Morelos, Tabasco y Michoacán por citar algunos.
Según información oficial colgada en el portal de transparencia del Congreso del Estado de Chiapas, entidad federativa con menor índice de desarrollo humano del país, los diputados reciben un salario neto de 75 mil 113 pesos con 60 centavos mensuales lo que equivale a 2 mil 503 pesos con 78 centavos diarios.
Mientras los legisladores de Nuevo León, el estado con mayor índice de desarrollo humano del país, tienen un sueldo neto mensual de 50 mil 710 pesos; los de Veracruz de 58 mil 123 pesos, los de Sinaloa de 43 mil 188 pesos, los de Michoacán de 50 mil pesos; los de Tabasco 52 mil 958 pesos y los de Morelos de 57 mil 247 pesos, por señalar algunos ejemplos.
Los 75 mil 113 pesos con 60 centavos que reciben los diputados chiapanecos cada mes no incluye el pago de asesores ni de secretaria, tampoco viáticos, ni gastos de celular, gasolina y otros.
Un asesor del Congreso del Estado tiene un sueldo que va de los 7 mil 853 pesos a los 24 mil 484 pesos y el de una secretaria oscila entre los 7 mil 853 pesos a los 24 mil 484 pesos. El salario mensual de un secretario particular del Congreso del Estado va de los 18 mil 568 pesos a los 24 mil 484 pesos.
Los diputados federales del Congreso de la Unión solo superan por 2 mil 775 pesos el salario de los diputados chiapanecos ya que un diputado federal reciben mensualmente la cantidad de 77 mil 888 pesos más 45 mil 786 pesos por asistencia legislativa y 28 mil 772 pesos por atención ciudadana.
El sueldo de los diputados chiapanecos es muy parecido al de los asambleístas del Distrito Federal que tienen una dieta mensual de 75 mil 491 pesos, es decir a los diputados de Chiapas solo les hace falta subirse 378 pesos el sueldo para ganar lo mismo que los asambleístas del Distrito Federal.
Para que un chiapaneco que percibe el salario mínimo pueda ganar lo que un diputado obtiene mensualmente tendría que trabajar 151 mil 745 días.

Martha y Antonia elegidas para ser parteras


TEXTO Y FOTO: SANDRA DE LOS SANTOS

Chilpancingo, Guerrero.- El oficio no solo les viene de familia sino por vocación, la propia vida les dijo que su única tarea posible era ser parteras. “Cuando era niña soñaba mucho que levantaba niños, así chiquita yo me veía ayudando a las mujeres a parir, una vez se lo conté a mi mamá y ella me dijo que soñaba eso porque talvez me iba a quedar como partera de la comunidad cuando ella se muriera” cuenta Martha Elena Pérez López, partera de la comunidad del zacatal, municipio de Jitotol en Chiapas.

“Así es uno lo sueña, sino lo sueña aunque toda tu familia sean parteras uno no va ser partera porque no sirve para eso, uno cree a veces que no va a poder porque a veces te avisan muy chica, pero después todo es fácil” dice Antonia Pérez Pérez, partera de la comunidad Francisco I. Madero, municipio de Jitotol.

Martha tiene 28 años, cinco de ellos dedicados a la partería, es madre de cuatro hijos, el primero lo tuvo a los 14 años. Antonia tiene 42 años de edad y desde los 20 se dedica a ayudar a las mujeres a parir, tuvo ocho hijos.

Ambas vienen de una dinastía de parteras. En el caso de Antonia hasta su padre era partero, lo que es poco común porque el oficio pareciera exclusivo de las mujeres.

Las dos son indígenas tsotsiles del municipio de Jitotol, integrantes de la agrupación civil Kinal Anzetik.

Llegaron hasta la capital del estado de Guerrero para participar en el Foro Nacional por la Salud de las Mujeres. Salieron de su comunidad el pasado miércoles 17 de septiembre desde la madrugada, antes tuvieron que dejar encargados a sus hijos, darle de comer a los chivos y las gallinas, dejar preparada la comida para sus familias para estos días de ausencia.

Durante el foro su palabra se escucho, se quejaron ante las autoridades de salud federal de que en el hospital de Bochil el personal médico no respeta su trabajo, no hay traductores, que las mujeres indígenas son las últimas en ser atendidas aunque sean las primeras en llegar.

Martha y Antonia están muy concientes de su trabajo, dicen que si ellas no ayudarán a parir a las mujeres en sus comunidades muchas tendrían que parir solas porque no hay médico. No solo apoyan a las mujeres en el momento del parto, sino durante todo el embarazo y puerperio.

Hasta ahora, dicen orgullosas, ninguna mujer ni un menor ha muerto en sus manos, todos han salido con bien, cuando ven una urgencia obstétrica que no podrán resolver por falta de equipo médico u otra razón, ellas mismas llevan a las mujeres al hospital de Bochil.

“Uno tiene que salir a media noche a buscar carro para llevar a la parturienta, el médico nunca quiere que entremos a ver a nuestra paciente, nos dice hasta aquí quedas y ya no nos deja entrar aunque la mujer no hable español” cuenta Martha, mientras Antonia dice “nuestro trabajo vale y vale mucho porque allá no hay médico, no hay quien mire a las mujeres embarazadas, solo nosotras, no hay nadie más”.

Martha es la imagen contradictoria de la mujer indígena sumisa, talvez es por su edad o porque ha tenido que aprender a esquivar los golpes de la vida. La partera habla fuerte, no se deja, se hace escuchar. “Y yo no muevo del hospital hasta que veo que ya atendieron a mí paciente” dice y uno le cree porque la perseverancia o la terquedad a esta mujer se le nota a leguas.

En cambio Antonia es más tranquila, callada, pero cuando dice algo lo señala con tal certeza que es difícil contradecirla, saca la casta cuando tiene que defender a sus pacientes, cuando defiende lo que cree justo.

Martha y Antonia son en sus comunidades las principales promotoras de la salud materna-infantil, decidieron entrarle a este oficio por vocación, porque nacieron para esto, porque no se ven en la vida haciendo otra cosa, porque este oficio les ha permitido encontrarse como seres humanos, porque fueron elegidas para ser parteras.

Cómo conocí al "Rayo"



SANDRA DE LOS SANTOS

Conocí al "Rayo" el jueves de la semana pasada. Los primeros en presentármelo fueron Óscar Palacios y Hugo Montaño mientras íbamos a Tapachula. "La presentación del libro debió de hacerse en una cantina", decía Óscar a Hugo.

Durante el vuelo de Tuxtla Gutiérrez a Tapachula y el transcurso del aeropuerto al hotel, los escritores chiapanecos siguieron hablando de Rafael Ramírez Heredia, me limitaba a escucharlos porque al igual que Romeo Ortega no conocí al "Rayo Macoy", "nunca tomé una copa con él, jamás lo vi en persona ni le estreché la mano. Sabía del escritor por conversaciones con Nadia Villafuerte, porque me encontraba su nombre en la librería de Sanborns, pero nunca traía el suficiente dinero para comprar su libro "La mara".

Al llegar al hotel en Tapachula, Domingo Pérez Sarmiento nos entregó el libro "El rayo", que sería presentado más tarde en el auditorio de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach).

Faltaba poco para la presentación, que se realizó a las 19:00 horas, lo primero que leí fue el texto de Marco Aurelio Carballo, busque el de Óscar Palacios y no lo encontré, así que me seguí con Hugo Montaño. No dio tiempo de más, había que ir a la presentación.

"La mesa redonda"

En el trayecto del hotel a la universidad conversamos con Roberto Bravo, me contaba cómo Marco Aurelio Carballo lo invitó a participar en el libro. "Tenía muchos años de no venir a Chiapas y ahora aquí estoy por Rafael".

Cuando la treintena de escritores, la mayoría de ellos autores del libro y periodistas, entramos al auditorio, el lugar estaba lleno.

La presentación del libro no fue un acto protocolario, en algún momento se convirtió en una "mesa redonda", donde todos hablaban y se reían en torno a un solo personaje.

Isabel Arvide, quien moderó la mesa, impuso las reglas desde el principio: "si alguien se aburre paramos esto"; no hubo necesidad, todos estaban a gusto con las anécdotas que contó Hugo Leonel del Río, Marco Aurelio Carballo y Roberto Bravo, éste último no pudo terminar su texto porque los recuerdos lo invadieron y se le hizo un nudo en la garganta.

Óscar Sumuano, quien realizó una serie de entrevistas con la familia del homenajeado, habló de la vida del escritor con su familia, "era un pan", dijo, repitiendo lo que una de sus hijas piensa.

Jorge Ramírez Heredia prefirió no hablar mucho de su hermano, "que hablen los escritores porque yo nada más tengo cosas buenas que decir de él".

El "Rayo" pasó la noche con sus amigos

Después de la presentación cenamos en un conocido restaurante de Tapachula. Me uní al grupo de Óscar Palacios, Hugo del Río, José Juan Flores y Hugo Montaño, en la mesa había una botella de vino, caballitos de tequila, vasos con vodka y refresco, en pocas palabras había mucho trago y una botella de agua que era mía. "Sólo hay dos tipos de periodistas: los borrachos y los pendejos", me dijo Hugo del Río con el ingenio que lo caracteriza; no había mucho qué discutir sobre su teoría, así que pedí una "Pacífico".

Desde que me entregaron "El Rayo" lo anduve en mis manos, hasta que llegué al restaurante y lo dejé en una silla. Salí a medianoche de ahí y olvidé el libro, después me di cuenta que no lo olvide, sino que "El Rayo" se quedó a seguirla con los cuates.

Al otro día, domingo, me regresó "El Rayo" intacto, como que si nada hubiera pasado la noche anterior; con Rafael Ramírez Heredia, sonriente con su largo bigote y ceja levantada. Recordé que en la mesa no había ron y pensé: "con razón regresó como una lechuga".


"En el libro están los que quisieron y pudieron"

Por la mañana entrevisté a Óscar Sumuano, periodista chiapaneco radicado en el Distrito Federal, que realizó una serie de entrevistas con la familia de Rafael Ramírez Heredia, después de su muerte.

Mi intención era que el periodista me explicara esa parte no tan conocida del escritor nacido en Tamaulipas. "Era otro en su casa, un pan con sus hijas y más aún con las nietas", me contó.

"Creo que Rafael podía manejarse como lo hacía en el exterior porque en el interior de su casa tenía una familia que lo fortalecía, Conchi -esposa de Heredia- es una mujer que ilumina todos los rincones, respetaban su espacio, las horas que dedicaba al trabajo", dijo Óscar Sumuano.

"En el libro participaron los que quisieron y pudieron, aunque muchos dijeron que no pudieron aunque la verdad es que no quisieron y seguramente hubo quienes quisieron pero realmente no pudieron", señaló Marco Aurelio Carballo.

Los que estaban en la mesa coincidieron que la mejor manera de rendirle homenaje a un escritor es leyendo su obra, y "El Rayo" es una muy buena manera de ofrecerle un reconocimiento a Rafael Ramírez Heredia, porque ahí está una invitación a seguir leyendo la obra del escritor tamaulipeco.

Las erratas
Lo bueno de llegar a Tuxtla Gutiérrez el viernes por la tarde fue encontrar a la entrada del lugar en donde se presentaría el libro, una lona que anunciaba el evento. Ahí estaba "El Rayo Macoy" con su sonrisa un tanto maliciosa, dándole la bienvenida a sus amigos.

Poco después de las 19:00 horas, en un conocido hotel del poniente de la ciudad capital, se presentó el libro. Isabel Arvide, Felipe Garrido, Armando Rojas Arévalo, Óscar Palacios, Hugo Montaño, Ignacio Trejo y Romeo Ortega, algunos de los autores de la publicación, presentaron la obra editada por Fontamara.

Hugo Montaño contó una de las tantas tardes que pasó junto con Heredia en "Las Laminitas". Felipe Garrido lamentó que no hubieran libros del "Rayo Macoy" en las librerías chiapanecas, pero después lo corrigieron: "claro que hay", dijo uno de los alumnos de Heredia. Cada uno de los ponentes fue hablando de la vida y obra del escritor.

La presentación fue un poco, como dijo Isabel Arvide, un paseo por varias cantinas porque cada autor nombraba alguna cuando recordaba al "Rayo Macoy".

En la presentación de Tuxtla asistieron varios de los alumnos de Ramírez Heredia, a los que les impartió cursos y compartió mesas de cantina. Ellos se dieron a la tarea, durante la sesión de preguntas y respuestas, de corregir algunas cosas que se dijeron en torno al tamaulipeco.

"La cantina que más visitaba no era Las Laminitas, sino la Tía Mechita", dijo uno y después otro aclaró: "en un tiempo fue la Tía Mechita, pero por un problema amoroso ahí cambió a Las Laminitas; una vez dijo que si le juntaban todo el dinero que había gastado en la Tía Mechita podía comprar al menos la cuarta parte del lugar".

Sus alumnos lo recordaron también como un hombre disciplinado que dedicaba al trabajo al menos diez horas diarias de manera rigurosa. Por eso los descansos en las cantinas eran necesarios.

Lamentaron la ausencia de algunos de sus amigos que no estuvieron en la presentación del libro y tampoco participaron en él.

Tenía que leer el libro completo para poder escribir este texto, así que ayer por la noche lo hice. No me gusta el ron con coca-cola, me da dolor de cabeza, pero al terminar de leer "El Rayo" ya tenía una "cuba" en la mano. "Rayo", ¡salud!, por el gusto de haberte conocido.

NOTA: Este texo fue publicado en El Heraldo de Chiapas el 14 de octubre del 2007.

Pintor con fuego


TEXTO: SANDRA DE LOS SANTOS

Es probable que su trabajo sea una de las pocas cosas que sobreviva dentro de miles de años, su obra lo garantiza, será eterna, y es que la cerámica permanece a pesar del tiempo.
Rodolfo Disner Clavería es maestro en Artes Plásticas, es su profesión y oficio, egresó de la Academia de San Carlos, la misma escuela que albergó a grandes muralistas de México como David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera.
"Mi edad, si no me la pregunte porque no se la digo", dice el artista, quien estudió en la misma generación de César Corzo y comió camarones a la orilla del mar de Puerto Arista junto a Jaime Sabines. Después él mismo dice su edad 76 años, "la mayoría de ellos pintando con fuego".
El gusto por las artes plásticas le empezó en el municipio que lo adoptó y lo hizo uno de sus hijos predilectos, Tonalá, aunque él es originario de Huixtla, cuenta que vivía cerca de una ladrillería y ahí empezó a hacer figuras de barro, después se fue al Centro de la República a estudiar.
Cuando se recibió como maestro en Artes Plásticas se fue a trabajar al Norte del país como muralista, regresó a Chiapas y en 1972 fundó el Centro de Producción Artesanal en Tonalá, el cual hasta la fecha sigue funcionando.
"Cuando regresé a Chiapas es que me entra el gusanito por pintar en la cerámica, a querer pintar con fuego y la empiezo a trabajar, a sacar mí propia técnica, lo que yo hago es cerámica artística de proyección arquitectónica", explica el artista.
La obra más representativa de Disner, y lo dice él mismo, es el mural que está en el Centro Cultural de Chiapas "Jaime Sabines" en Tuxtla Gutiérrez, le llevó un año hacerlo junto con 12 artesanos. La obra está compuesta de 12 mil 200 tabiques de 15 por 15 cada uno. También tiene murales en la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) y obras que ya han estado en exposiciones tanto en México como en el extranjero.
Rodolfo Disner es el único artista en Chiapas y tal vez en México y el mundo que utiliza la cerámica para hacer murales, su obra es reconocible por cualquiera, tiene su sello personal, huele un poco a mar y a cobre, parece estar viva porque ha logrado movimiento.
El artista plástico chiapaneco considera que el apoyo para los creadores ha ido decreciendo, los tiempos en que los promotores culturales del gobierno del estado apoyaban para hacer exposiciones han terminado.
"Yo me acuerdo mucho de don Jaime Sabines, una vez le llevé un plato de camarones cuando estaba en Puerto Arista y él me invito una copita, no las pasamos platicando toda la tarde, él hablaba de poesía y yo de muralismo, al mes lo fui a ver a Palacio de Gobierno y me dio un cheque por 22 mil pesos para que fuera a exponer a México", cuenta el muralista, quien al igual que otros artistas mexicanos tuvo su encuentro con el mecenas de la cultura.
En 1972, con el apoyo de Manuel Velasco Suárez, abrió en Tonalá el Centro de Producción Artesanal en el que se enseña a niños y jóvenes el trabajo artesanal y artístico con la cerámica, hasta 1997 este centro funcionaba con el apoyo de las autoridades de cultura del estado, ahora tiene que ser financiado por el artista plástico.
"Antes nos daban material y el gas que es carísimo, ahora nada, yo doy el material y mis horas de trabajo para enseñar la cerámica, en el taller llegamos a trabajar 12, ahora sólo somos tres", cuenta el maestro.
A pesar de estas adversidades, el centro sigue funcionando y la obra de Disner ha trascendido.
A diferencia de muchos artistas, él está muy preocupado por enseñar sus habilidades con la cerámica, dice que puede enseñar su técnica más no su sensibilidad, que eso es cosa de cada quien.
Es probable que su trabajo sea una de las pocas cosas que sobreviva dentro de miles de años, que sus murales enseñen algo de lo que está pasando ahora, su obra está garantizada, será eterna, la cerámica no se destruye.

Viacrusis por falta de quirófano en la Cruz Roja



TEXTO: SANDRA DE LOS SANTOS

FOTO: ARIEL SILVA-CORTESIA

El puñal le entró por el estómago y le llegó hasta el hígado, supieron desde el principio que llevarlo a la Cruz Roja era inútil porque ahí desde hace dos años no hay quirófano ni los insumos necesarios para hacer una intervención quirúrgica, no sabían si era derechohabiente de alguna dependencia de salud así que optaron por llevarlo al Hospital Regional de Tuxtla Gutiérrez.

El hombre herido tuvo que esperar, ya inconciente, en un pasillo acostado en la camilla de la Cruz Roja, los médicos de guardia del hospital buscaban un lugar donde atenderlo y los paramédicos sabían que no se podían ir del sitio hasta que les devolvieran la camilla.

“Ya no supimos qué paso con el señor, esperamos la camilla y nos fuimos, a él lo atendieron rápido porque la verdad iba muy mal, pero nos ha tocado llevar a heridos al IMSS y luego al hospital y esperar un gran rato para que los atiendan, a la Cruz Roja no los podemos llevar porque ahí no hay quirófano y se valoramos que se va a necesitar operación pues de nada sirve llevarlos allá” cuenta un paramédico de esta institución, que prefiere omitir su nombre.

Cuando no hay de otra, dicen, se los llevan a la Cruz Roja y cuando llegan los familiares ellos ven cómo le hacen para llevárselo a una clínica particular agrega el paramédico, uno de los pocos que es remunerado en la delegación de Tuxtla Gutiérrez.

En enero del 2007 la delegación de la Cruz Roja en Tuxtla Gutiérrez cerró sus áreas de hospitalización y quirófano, que funcionaban desde 1954, por falta de recursos para mantenerlas.

Cuando se anunció el cierre se dijo que se abriría de nueva cuenta cuando hubiera recursos para mantenerla hasta ahora ese momento no ha llegado.

Para mantener los servicios de hospitalización y quirófano se requieren poco más de 300 mil pesos mensuales para absorber gastos de energía eléctrica, agua e insumos.

Desde el cierre del quirófano la delegación de la Cruz Roja en Tuxtla Gutiérrez se limita a recoger a los heridos y llevar a las instituciones a las que están afiliados, pero si no cuentan con seguridad social, como sucede la mayoría de las veces, son llevados al hospital regional.

En la Cruz Roja solo se da los primeros auxilios, cuando se puede se estabiliza al paciente, pero después sus familiares tienen que ver donde puede ser hospitalizado porque en la delegación de Tuxtla Gutiérrez no hay espacio para que estén más de 24 horas.

La situación de la delegación de la Cruz Roja en la capital chiapaneca no es exclusiva, en otros estados se pasan por situaciones semejantes.

Vivir de la cocina

TEXTO: SANDRA DE LOS SANTOS

Las cocinas profesionales están organizadas como un batallón de guerra, en donde el chef ejecutivo es el general en jefe, los subchef son los generales de división, los cocineros y sus ayudantes los soldados de infantería y los lavaplatos son los militares rasos.

Juan Carlos Azpe Sánchez es chef ejecutivo, su gorro de 28 centímetros de largo, equivale en la cocina a las cuatro estrellas plateadas de un general en jefe en cualquier ejército, se lo ganó después de 18 años de trabajo.

El comparar la organización de la cocina a la de un ejército no es solo metáfora, las similitudes no son solo coincidencias, sino que un conocido chef internacional se le ocurrió hace ya varios años ordenar la cocina como un ejército, después de que se retiró de la milicia y así quedó establecido.

Juan Carlos Azpe Sánchez tiene 37 años de edad y después de 18 años de laborar en diferentes restaurantes obtuvo el más alto grado, el de chef ejecutivo. Tiene todas las insignias que le dan el nombramiento, su gorro mide 28 centímetros y su mandil le cubre más allá de las rodillas. Los subchef usan gorros de 26 centímetros y los cocineros y ayudantes de 24, sus mandiles también son más cortos.

El carácter de Juan Carlos es muy diferente que la de cualquier general de un ejército. Es amable y muy buen conversador, características propias de su oficio.

Es originario del Estado de Puebla, pero es chiapaneco por adopción, trabajó en restaurantes y hoteles de los principales centros turísticos del país y ahora es coordinador de la carrera de gastronomía de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).

Reconoció su vocación desde que sintió el olor del tomillo en la cocina de su madre, cuando cursaba la secundaria ya daba clases de repostería y cuando terminó la preparatoria se dedicó a tomar clases de cocina para después incorporarse a trabajar en una conocida cadena hotelera del país.

No entró como soldado raso, se saltó la parte de lavar platos, empezó como ayudante de cocinero y para llegar al grado de cocinero le costó siete años y otro tanto para convertirse en Chef.

El grado no es académico, se gana en la cocina, con años de experiencia, disciplina y creatividad. No se llega a ser chef sin antes conocer bien el oficio.

Para él ser chef es tanto como ser un compositor de canciones y ser cocinero un interprete. “Los chef dirigen, crean lo mismo que hace los compositores, pero las canciones o la música que ellos crean no podría llegar a nadie sin los interpretes, es lo mismo que pasa con los cocineros, quienes son los que finalmente hacen los platillos” considera Juan Carlos.

Desde que se entra a la cocina hay una necesidad por avanzar al siguiente grado y cuando ya no se puede es momento de cambiar de trabajo considera Juan Carlos. Él tuvo que dejar su oficio por dos años y emplearse como ejecutivo de un banco porque el lugar en el que estaba veía truncado la posibilidad de ascender.

Los dos años que estuvo en el banco le ayudó a capitalizarse y poner su propio negocio de banquetes, el cual sigue funcionando.

Ha creado un sin de platillos, pero como él mismo dice en la cocina no hay derechos de autor, una receta si se le cambia un ingrediente ya es creación de otra persona.

Su especialidad son los alimentos nutricionales vegetarianos, puede sonar poco atractivo habiendo tanto de donde escoger, pero el chef explica por qué eligió especializarse en esta clase de platillos.

“Soy diabético y tengo la necesidad de tener una dieta especial, pero eso no significa que no deba de ser atractiva al gusto. Antes en las cartas no habían muchos platillos para las personas que necesitamos una dieta especial, ahora ya no es así en muchos restaurantes al menos tienen dos platillos pensando en esos comensales” comenta el chef.

Aunque su especialidad es esta clase de alimentos, asegura que es capaz de satisfacer el gusto de cualquier comensal. El platillo que más le gusta es la paella vegetariana y según dice es lo que mejor le sale.

Juan Carlos continúa viviendo de la cocina, él mismo dirige la preparación de los alimentos en su negocio y además de ser el coordinador de la carrera de gastronomía en la Unicach también es docente.

En este oficio, asegura, siempre hay que estar dispuesto a enseñar, pero también aprender.

Este oficio, dice Juan Carlos, pone a cada quien en su lugar. Después de 18 años a él lo puso en el mayor grado de la jerarquía dentro de la cocina.

Entrevista con Gabriel García Márquez

Harán cirugias a niños para que pueda alimentarse


SANDRA DE LOS SANTOS

San Cristóbal de Las Casas.- Algo tan elemental, para él resulta casi imposible. No puede succionar la leche de los pechos de su madre a pesar de que tiene toda la fuerza e intención para hacerlo, pero su labio paladar hendido le impiden mamar como cualquier bebé de su edad, la leche se le escurre de la boca, llora y se desespera, pero su madre insiste en darle de comer. No hay de otra, tiene que alimentarse.

El auditorio del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de San Cristóbal de Las Casas está repleto de mujeres indígenas, la mayoría monolingües, con sus hijos en los brazos, todos sufren de labio paladar hendido.

Las indígenas provienen de diferentes comunidades de los Altos de Chiapas, llegaron a San Cristóbal de Las Casas para inscribir a sus hijos en la campaña gratuita de cirugías de labio paladar hendido que realizan de manera conjunta la Secretaría de Salud del Estado, la Clínica de Labio Paladar Hendido Asociación Civil (Claypa) y la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA, por sus siglas en inglés).

Mientras esperan que les hagan el expediente clínico de sus pequeños, las mujeres observan a María Teresa Coronado, doctora de Claypa, quien les explica cómo pueden alimentar a sus hijos con biberón, porque a la mayoría de ellos se les dificulta mamar.

A las madres les es difícil entender lo que dice la médica porque no hablan el español, la doctora se da cuenta de ello y pide que alguien le ayude con la traducción al tsotsil, un hombre alza la mano y hace la labor.

Pero en el auditorio no sólo hay tsotsiles, también hay tseltales, así que se necesita otro traductor. El mismo problema se tiene para hacer el expediente clínico de los niños, las madres no pueden dar los datos porque no hablan el español así que los médicos buscan traductores por donde sea, uno que otro se ofrece y se logra salir del apuro.

En la lista de pacientes que necesitan la cirugía están 167 personas, que tienen desde un mes de nacimiento hasta 50 años de edad, pero sólo 50 podrán ser operadas en está campaña que concluirá el próximo 15 de septiembre; dice Juan de Dios Bermúdez, coordinador de la campaña de labio y paladar hendido.

Para hacer la cirugía priorizan a los bebés y las personas de mayor edad, que nunca han sido sometidos a una operación de este tipo.

La mayoría de las personas que buscan ser operadas son de comunidades de los Altos de Chiapas, pero también hay de Tuxtla Gutiérrez, Villaflores, Cintalapa, Tapachula y el estado de Campeche.

Aunque la valoración se realiza en San Cristóbal de Las Casas, las operaciones se están realizando en el hospital de San Andrés Larráinzar. Se pretende someter a cirugía a 10 personas diariamente desde hoy y hasta el próximo lunes 15 de septiembre.

La operación dura en promedio dos horas y si se realizara de forma particular tendría un costo de entre 40 mil a 50 mil pesos.

Cristina, un oficio luminoso



TEXTO Y FOTOS: VALERIA VALENCIA

Acompañar el momento de parir y nacer, de consolar en medio del dolor, de animar en la cúspide del sufrimiento, ha sido la labor de mujeres iluminadas. Es justo lo que por miles de años las parteras han hecho: no dejar solas a las que paren, ser cómplices de nuestros secretos, ayudarnos a descarnar el alma para dejar nacer, al final, a la mujer libre que somos.
Cristina Alonso Lord es partera. Gracias a ella, muchas mujeres hemos re nacido y parido en amor. Por su acompañamiento durante el embarazo y parto, hemos tenido partos grandiosos e inolvidables. Màs que misionera me parece una sacerdotisa. Sus manos y sus palabras están llenas de luz. Su pequeña figura da una confianza gigante. Quizà sea la seguridad de su voz, la determinación de sus palabras o la calidez de su mirada azul.
De tierras lejanas, Cristina llegò a Chiapas con la inquietud de aprender de las parteras tradicionales. Había bebido ya de la sabiduría de las guatemaltecas luego de haber concluido su carrera en antropología con especialidad en antropología médica en Estados Unidos.
Desde entonces se interesó en la salud de la mujer y en temas como aborto y muerte materna. La salud de la mujer le preocupaba porque dice, "los marcos culturales de comportamiento femenino definen cómo va a ser la salud de la mujer".
Platicamos en el confortable cuarto, adornado con bellos cuadros coloridos de lunas, donde atiende a las mujeres embarazadas. Sólo hay dos sillas y una cama. No existe el clásico consultorio con una computadora desde donde, de reojo, la doctora atiende.

"No elegí ser partera"
Ella no eligió ser partera, confiesa, fueron las madres las que la eligieron al pedirle acompañar sus partos. "Se me hacía un trabajo bastante aburrido, nefasto en términos de horarios porque estás a merced de las fuerzas naturales y no es un horario muy saludable".
Luego de su estancia en Guatemala "quise venir a México para aprender de las parteras y estuve seis meses en el Hospital materno de casa, que pertenece a la escuela de partería de San Miguel de Allende". Durante ese tiempo se planteó la idea de trabajar en un hospital puesto que en Europa y EEUU es común que las parteras trabajen en hospitales.
"Aprendí mucho técnicamente pero decidí que yo no era de hospital por la falta de relación personal con las mujeres, no me acuerdo de sus nombres ni de los bebés, y eso me chocaba un poco". Luego en EEUU estudió una maestría en salud pública y contactó con una partera que atendía en casa en Nueva Orleans y trabajó con ella desde el oeste de Texas hasta Florida "En esa parte hay pocas parteras y teníamos mucho trabajo. Para mi era una curiosidad".
Fue cuando conoció a una pareja que por una mala experiencia previa deseaba parir en casa y le pidieron a ella los acompañara. El parto fue una experiencia fuerte porque el bebé se trabó de los hombros. "En el hospital había atendido tres casos así y por ello pude salvar el caso. La experiencia fue muy fuerte para todos. Yo supe que si no hubiera estado ahí, la situación se hubiera complicado", recuerda.
Una amiga de esa pareja le pidió después que la atendiera y así se fue corriendo la voz. "Nunca dije que era partera. No cobraba mis servicios. Era algo que hacía como las mujeres hemos hecho siempre, tengo un conocimiento y lo comparto".

"Todos los partos son bonitos"

"Los primeros partos que vi eran en agua y eran lo más bonito del mundo. El primero que vi en tierra dije: qué seco está esto!. Pero todos los partos son preciosos con mujeres fuertes y bebés muy contentos de estar aquí. No tuve la experiencia de partos traumáticos ni mujeres violentadas", platica
Al concluir su labor en Marie Stopes San Cristóbal Cristina tenía clara la necesidad de una organización para el acompañamiento del parto en Chiapas. Fue así como fundó la Casa de partos Luna Maya en el 2004.
Ahí, ha atendido a mujeres de todas las edades, diversos orígenes, culturas, emociones, problemas. "Todos los partos son bonitos, no se me olvidan, cada una es especial, cada mujer y bebé es diferente. Hay momentos de crisis muy fuertes que han tenido las mujeres y ha sido muy bonito acompañarlas y que ellas tengan a alguien".

"Yo creo en el parto"
Para Cristina no hay fuerza más poderosa a la cual apelar que la femenina. Es esa certeza lo que la hace fuerte al momento desde que recibe la llamada de una mujer con dolor de parto. "Quiero que ella tenga lo que necesita para parir y que su familia sea paciente. Me ha tocado que los familiares son un gran obstáculo y no le han permitido su tiempo a la mujer.
Espero que ella lo disfrute y vaya más allá de las contracciones y pueda entender que las contracciones son la fuerza que ella tiene. Espero que ella duerma, escuche su cuerpo y le de permiso a su bebé para venir. Yo creo en el parto, creo que todas las mujeres pueden parir y todos los bebés pueden nacer si creamos el espacio propicio y la acompañamos y resolvemos sus miedos. Las cosas salen mal cuando la mujer no está preparada".
Así como ha tenido experiencias hermosas, ha pasado por momentos difíciles : "claro que he visto cosas feas pero estoy lista para manejarlas y si sobrepasa mi capacidad sé que hay hospitales q me pueden ayudar y no tengo miedo en pedir ayuda".

Cris, abuela de much@s
"Abuela" de muchos niños y niñas, Cristina asegura que le da mucha alegría ver cada vez más mujeres como protagonistas de su parto que estén informadas y no opten por intervenciones quirúrgicas."Estoy experimentando un cambio social que lo están haciendo las mujeres. Una mujer que pare en casa con amor es muy difícil que tenga una relación violenta con su pareja. Es una decisión por la paz".
La joven partera –apenas rebasa las tres décadas de edad- cuenta que no hay partos largos ni cortos "los partos duran lo que tienen que durar". Con tanta responsabilidad a cuestas Cristina dice que en realidad "su responsabilidad es que la mujer entienda que es su responsabilidad, que es su parto".

No se considera terapeuta más bien, apunta, "tengo la habilidad de hacer preguntas difíciles con sutilidad, porque las mujeres se tienen que enfrentar a muchas emociones durante su embarazo. Las mujeres tenemos que hablar. No podemos parir solas".
Tanto compromiso y pasión por su oficio, tanta luz derramada, le ha sido recompensado con creces. "Recibo mucho más de lo que doy porque al estar en un parto la mamá me está invitando a participar el momento íntimo de su vida. Y las mamàs me cuentan sus secretos y me piden que se los guarde".
Al ver y atender decenas de partos, la pregunta obligada es si se le ha antojado a ella experimentar su propio parto a lo que responde con una amplia sonrisa: claro. No creo que sea un embarazo planeado como la mayorìa pero sí me da mucha emoción parir. Sobre todo porque mi compañero es un experto en partos, ha estado muchos años acompañándome y escuchando historias de partos y me ilusiona parir con èl para ver còmo reacciona al fin en un parto después de escuchar tanto. Pero llegará cuando tenga que llegar, no tengo prisa".

66.91% de normalistas en Chiapas reprobaron el examen para obtener plaza

SANDRA DE LOS SANTOS

El 66.91por ciento de los normalistas que presentaron el examen en Chiapas para obtener una plaza de educación básica reprobaron la evaluación, es decir obtuvieron menos de 70 por ciento de los 80 reactivos que contenía la prueba. A nivel nacional fue el 67 por ciento del total de aspirantes a una plaza, quienes no lograron acreditar el examen cifra muy similar a la alcanzada en el estado.
En su sitio oficial electrónico la Secretaría de Educación Pública (SEP) difundió una serie de estadísticas sobre los resultados del examen aplicado el pasado lunes 11 de agosto a los interesados en obtener una plaza.
En Chiapas de los 2 mil 717 aspirantes a ingresar al servicio docente solo 899 acreditaron el examen y mil 818 lo reprobaron lo que equivale un 67.15 por ciento. En lo que se refiere a docentes en servicio que presentaron el examen el resultado cambió de manera favorable de los 92 que respondieron la evaluación 33 no la acreditaron y 59 sí lo que equivale a un 64.13 por ciento.
En suma del total de los normalistas que presentaron el examen el pasado 11 de agosto en Chiapas tanto de nuevo ingreso como los docentes en servicio el 67 por ciento lo reprobaron.
A pesar de estas cifras los normalistas chiapanecos quedaron en sexto lugar a nivel nacional en los resultados obtenidos en este examen a nivel nacional.
La media nacional fue de 40.13 aciertos y en Chiapas la media quedó en 43.47, solo después de los estados de Chihuahuahua, Distrito Federal, Baja California, Nuevo León y Colima que su media quedó entre el 45.17 y 43.72. Los estados que obtuvieron las puntuaciones fueron más bajas fueron Tabasco y Veracruz.

“Pobres levanta dedo” les gritan a los diputados en plena sala de sesiones

SANDRA DE LOS SANTOS

El Presidente de la Asociación Civil del Soconusco, Carlos Tapía Ramírez irrumpió ayer al termino de la sesión ordinaria del Congreso del Estado en la sala de sesiones para exigir a gritos a los diputados que “castiguen” a los responsables de que las obras de reconstrucción por el desastre que ocasionó el huracán Stan aún no estén concluida y que algunas de ellas, según los pobladores, estén mal edificadas.
El Presidente del Congreso del Estado, Carlos Pedrero ni bien había terminado de dar por concluida la sesión cuando Carlos Tapia desde un costado de la sala de sesiones empezó a reclamarle a gritos a los legisladores, quienes se quedaron en su lugar viendo como el Presidente de la Asociación Civil del Soconusco les llamaba “pobres levanta dedo”.
Los que más se sorprendieron fueron los legisladores de la región del soconusco, que ni tiempo tuvieron de salir de la sala de sesiones mientras Carlos Tapia les decía amenazante “hay quienes de acá ya andan pensando en la diputación federal, pero allá habrá voto de castigo, este Congreso es cero, no es nada”.
Los diputados no le hicieron frente a Carlos Tapia, nada le dijeron sobre sus reclamos, unos se limitaron a escucharlos mientras otros se retiraban de la sala de sesiones y hubo quienes se quedaron como que si lo que reclamara el hombre no tuviera nada que ver con ellos.
Uno de los elementos de seguridad del Congreso intentó sacar de la sala de sesiones al Presidente de la Asociación Civil del Soconusco, pero nada pudo hacer, Carlos Tapia se fue hasta cuando se le acabaron las amenazas y los insultos para los legisladores.
El quejoso llegó a la sala de sesiones con un amparo en sus manos en donde el juzgado sexto del distrito en Chiapas con sede en Tuxtla Gutiérrez resuelve que el Congreso del Estado debe de entregar la información sobre las auditorias realizadas a la Administración Pública pasada. Este papel es el que les sacudía una y otra vez a los legisladores mientras les recordaba que en la región Soconusco siguen habiendo afectados por el huracán Stan mientras los responsables de que no se haya concluido la reconstrucción continúan siguen castigo y los diputados están pensando en las próximas elecciones.

Rodrigo atrapado en una guitarra

TEXTO: SANDRA DE LOS SANTOS
FOTOS: ULISES VILLALOBOS

El sonido de la guitarra le llega al músico no por el sentido auditivo, sino por el tacto, por esa forma en la que vibra la guitarra en todo el cuerpo del ejecutante cuando interpreta alguna melodía, solo los guitarristas conocen bien esa forma de escuchar este instrumento.
Rodrigo Herrera Chávez tiene 32 años y es guitarrista clásico de profesión. Nació en la Ciudad de México, pero a los cuatro años vino a radicar a Chiapas hasta que en el 2000 se fue a Italia a estudiar en el Conservatorio de Viena, en esa ciudad radica desde esa fecha.
“Me gustaría regresar a Chiapas, pero por ahora tengo más oportunidades de sobresalir en el extranjero, en Italia soy maestro de guitarra clásica en cuatro escuelas diferentes y eso me ha abierto las puertas para dar conciertos en varios países de Europa” cuenta el concertista que se encuentra de visita en el estado.
El gusto por la música le nació desde niño, tomó clases de música Latinoamericana cuando estaba en la primaria y desde ahí no soltó los instrumentos.
Rodrigo Herrera le han gustado diferentes géneros musicales a lo largo de su vida, cuando era adolescente, confiesa, tenía una fascinación por el rock.
Cambió la música de grupos como Metálica y Pantera por la de Bach y Mozart, hizo un lado la guitarra eléctrica para tomar la clásica. Ingresó al entonces Instituto de Ciencias y Artes de Chiapas (ICACH) con la intención de ser “un mejor rockero”, pero salió convertido en un guitarrista clásico.
Nadie lo obligó, fue la propia música clásica que lo guió, cuando escuchaba a Bach, Bethoven, Mozart o a otros grandes de la música clásica en el mundo le decían al oído que su camino estaba en otro lado.
Después de estudiar en el ICACH, se fue a la universidad de Jalapa, Veracruz a continuar con su profesionalización y en el 2000 ingresó al Conservatorio de Viena en Italia, donde se graduó hace dos años como concertista de guitarra clásica.
Actualmente es maestro en cuatro escuelas de música en Italia y está ofreciendo conciertos con el trío Nahualt, conformado por tres guitarristas mexicanos radicados en Italia, en diferentes partes de Europa como Suiza y República Checa.
El trío Nahualt, conformado por Mauricio González, Josué Gutiérrez y Rodrigo Herrera nació en el 2001 después del encuentro que tuvieron los guitarristas con el maestro Paolo Pegoraro. Desde esa fecha se han presentado en diversos foros y ganado varios concursos en Europa, entre ellos el Carlo Corsini e Furio Basacca.
Rodrigo está convencido que quiere dedicarse a la música toda su vida, se encontró en ella y dice que si la vida lo hubiera llevado a dedicarse a otro oficio sería muy feliz, pero no sería la persona que es, la que formó la guitarra.
El estudio de la guitarra le ha ayudado a Rodrigo a mejorar su técnica, pero lo que logra comunicar cuando toca el instrumento no lo aprendió ni en la escuela de música de Chiapas, ni en Veracruz ni en Italia, es algo que se aprende con el contacto directo con la guitarra, cuando se aprende a escuchar el sonido de la cuerdas no con el oído sino con todo el cuerpo, a reconocer qué quiere decir el instrumento cuando se mete por los brazos, por las piernas, por el estomago cuando la guitarra ya no es algo externo del músico sino parte de él.

Doña Queta, partera del mundo



TEXTO: SANDRA DE LOS SANTOS

FOTOS: CORTESIA/VALERIA VALENCIA

Para desinflamar el vientre de las mujeres después del parto hay que darles de beber tres veces al día durante ocho días un té de mavalar o un té de hoja tierna de aguacate con canela; para las infecciones vaginales durante el embarazo no hay nada mejor como lavarse la vagina con vinagre o carbonato de sodio cada tercer día o ponerse óvulos de zábila ó crema de cacao.

Queta Contreras es curandera y partera tradicional, no hay remedio que no conozca para las mujeres durante el embarazo parto o puerperio. Tiene 64 años de edad y es originaria de la comunidad Benito Juárez de la sierra norte de Oaxaca.

Doña Queta se ha convertido en la partera tradicional del mundo y es que no solo ha atendido alumbramientos en su tierra natal sino también en diferentes estados de la república y hasta en el extranjero.

La mujer, que es partera desde los 17 años, ha ofrecido conferencias y atendido partos en Brazil, España, Estados Unidos y Canadá. Ella es parte de una red de parteras tradicionales y profesionales que lucha por un parto humanizado y seguro.

“Ahora el embarazo se ve como una enfermedad y no como un acto natural, van al médico y les recetan cosas que a veces ni necesitan, se compran una enfermedad que no existen”.

Esta partera tradicional no es una anciana, con voz dulce y rostro angelical, es algo muy lejano a esa imagen, su voz es ronca, habla fuerte y se percibe que es de esas mujeres que no están hechas para actuar a medias, pero tiene algo que es lo que hace que la busquen tanto y sea tan reconocida en el mundo de la partería tanto profesional como tradicional, todo lo que dice lo señala de manera tan convincente y clara que es difícil contradecirla.

Explica las cosas muy bien, con bastante lógica, tiene las respuestas de todas las preguntas que una mujer embarazada necesita y ofrece esa seguridad tan necesaria al momento de parir.

Saber qué hierba dar para cada malestar, por qué está y no aquella, es una sabiduría que le viene de generación en generación, su abuela también era partera y curandera.

Empezó a recibir niños porque estaba hecha para eso, porque tarde o temprano le tenía que hacer frente al oficio que la vida le había destinado, a los 17 años atendió por primera vez un parto, fue el de su hermana, ahora ya perdió la cuenta de cuántos niños ha traído al mundo.

“Yo misma recibí a mis seis hijos y a una de mis nietas, que el médico había dicho que no iba a poder nacer natural y que necesitaba cesárea para poder salir, yo estaba en Estados Unidos en ese entonces me avisaron y yo les dije que me esperaban que yo iba para allá para traer a la niña como Dios manda” comenta la mujer.

“Las parteras no solo servimos para recibir al niño y ya, somos consejeras, psicólogas, nutriológas, no dejamos a la madre ahí tirada después que nació el niño, también a ella hay que cuidarla, ver qué necesita” señala doña Queta Contreras.

Después de conversar con doña Queta lo primero que se viene a la mente es que de una u otra manera siempre regresamos a nuestros origenes.

Crónica de un día en colectivo

SANDRA DE LOS SANTOS

El transporte público en Tuxtla Gutiérrez está dividido en los que chocan en la avenida central y los que lo hacen el Boulevard Belisario Domínguez o en cualquier calle de las colonias de la ciudad; también se dividen en los que juegan carreritas con sus compañeros y los que juegan a corretear peatones; está dividido entre los que le dan el acelerón cuando la luz todavía está en rojo o los que esperan a que se ponga en amarillo –esos son los más precavidos-.

El jueves pasado amanecí con la esperanza de que al menos por una semana mis recorridos en el transporte público serían más tranquilos. Según los que dicen que saben cuando sucede un accidente los automovilistas toman sus precauciones, en pocas palabras le bajan, pero los chóferes de las rutas del transporte público en Tuxtla sufren de perdida de memoria a corto plazo.

Mí esperanza se fue en cuanto me subí al primer colectivo del día. El chofer llevaba el periódico, que daba cuenta del accidente que ocurrió un día antes y donde salieron lesionados más de 20 pasajeros, junto a San Judas Tadeo. Cuando sentí el primer frenón no me quedó de otra que quedar viendo al Santito de las causas imposibles y pedirle que hiciera el milagrito del día y nos dejará llegar bien a nuestro destino.

Mientras cada uno de los pasajeros teníamos prisa por llegar al trabajo o la escuela, el chofer tenía como punto de destino la parada de plaza cristal, ahí se quedó varado esperando que uno o dos personas más se animarán a subirse al colectivo. Una joven vestida con el uniforme de su trabajo quedaba viendo de manera insistente el reloj, seguramente la espera del chofer se verá reflejada en su quincena.

Como para querer reponer el tiempo perdido el chofer se fue a toda velocidad sobre el boulevard y la avenida central. No se detenía ni a recoger a las personas que le hacían la parada. La lógica de los chóferes a veces es muy compleja.

Los pasajeros íbamos aferrados a los tubos, una señora hacía malabares agarrando a su hija que iba en sus piernas, sosteniendo una bolsa y agarrándose del tubo.

Intentaba leer un libro, pero mí instinto de supervivencia me hizo saber que debía de poner toda mí atención en tratar de llegar con bien al trabajo, estuve tentada a decirle al chofer que le bajara a la velocidad, pero la facha de pocos amigos y esa cara de loco extasiado que ponía al poner el pie en el acelerado me disuadió de la idea.

El pasajero pareciera que al subir al transporte público pierde todos sus derechos, el de la libre manifestación, por ejemplo, queda estrictamente prohibido criticar en voz alta la manera de conducir del colectivero salvo que quiera escuchar “pues si no le gusta agarre taxi”. Llega a perder el derecho más fundamental, el de la vida.

En la parada del parque de la marimba el chofer hizo otra parada, cuando los pasajeros bajaban del transporte aún decían “gracias” entendí que no era al hombre que iba en el volante, sino “gracias” a Dios, a la vida o a quien hizo posible que se llegara a un destino que no fuera la Cruz Roja.

En la parada del parque junto con otras personas se subió un hombre robusto ya con sus años encima, pero como de casi dos metros de altura, el tipo no se lograba ni acomodar en el colectivo porque para esas alturas del trayecto en la combi no cabía ni un alma más, a veces pienso que los transportistas de Tuxtla deberían de entrar a esos concursos en los que ganan los que pueden meter más gente en un carro, seguro lo ganarían.

No sé que fascinación tienen los trabajadores del transporte público por tener la música a todo volumen, me he llegado a subir a colectivos que tienen hasta lucecitas de colores.
El volumen de la música impedía que el chofer escuchara cuando los pasajeros pedían la bajada, el hombre robusto y alto pidió la parada en el parque central, pero lo hizo con una voz tan baja que no correspondía a su cuerpo, después entendí porqué lo hizo. El tipo empuño su mano y le dio reverendo golpe al toldo de la combi al momento que le decía al chofer “cabron que no escuchas, te pedí la parada, encima que manejas como animal me saliste sordo”. El chofer no dijo nada, se quedo mudo, se estacionó y el hombre descendió, en el colectivo los demás lo quedamos viendo como el héroe nacional que estábamos esperando.

El chofer le bajó a su música y a la velocidad, los demás pasajeros ya envalentonados nos atrevimos a comentar lo mal que manejan los del transporte público. “y así le quieren subir al pasaje” dijo una señora; “estos aunque les den cursos y cursos no entiende, pareciera que lo que les enseñan es cómo irnos a matar más rápido” dijo otro señor ya con sus canas encima.
Esta semana la nota del día se la llevo el transporte público no solo por el accidente que protagonizó un colectivo de la ruta 1, sino también por la reunión que sostuvieron autoridades del transporte con concesionarios para mejorar el servicio. Cualquier iniciativa que salga de esa negociación está destinada al fracaso mientras no haya otras opciones de transporte público barato y seguro, en tanto en los que se sienten en la mesa sean concesionarios y autoridades –que también son concesionarios- que nunca se han subido a un colectivo. Pareciera que lo único que nos queda a los usuarios es encomendarnos al Santo de las causas imposibles.

Clausuran Festival Internacional de Marimba


SANDRA DE LOS SANTOS

La noche inició con la marimba Alma Chiapaneca del municipio de Villaflores. En el teatro de la ciudad, Emilio Rabasa, donde se realizó el domingo por la noche el último concierto del octavo Festival Internacional de Marimba, no cabía un alma más, había personas hasta en los pasillos.

La gente ha hecho suyo este Festival, aunque la mayoría de los que asisten son adultos y personas de la tercera edad, ayer también se pudo ver a niños y jóvenes deleitándose con la música de marimba. Talvez son los que han decidido hacerle caso al consejo del maestro Tito Palomaque quien dijo “que recapaciten los jóvenes, que no le den la espalda a la marimba”.

Después de la participación de los integrantes de la marimba “Alma Chiapaneca”, arribaron al escenario los músicos de la rondalla de marimbas Nicaragua Mía.

Los “nicos” demostraron, durante su participación, que también en su país conocen la marimba, saben hacer música con este instrumento tradicional. Lo de ellos es un ensamble de marimbas de arco que suena igual que la marimba chiapaneca.

Los integrantes de la rondalla nicaragüense fueron de los más ovacionados de la noche. Al terminar su participación se despidieron del público, quienes con sus aplausos los obligaron nuevamente a tomar sus marimbas y seguir tocando.

En el último día del octavo Festival Internacional de Marimbas no hubo actos protocolarios de clausura ni discursos de ningún funcionario, aunque en el público estaba el director del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes (Coneculta), Alfredo Palacios Espinosa, el único que habló fue el homenajeado de la noche y del festival, Tito Palomeque. Talvez esta fue una de las claras muestras que este festival ya es propiedad de la gente, que quien decide la hora que termina es el público cuando se calla para ya no pedir una canción más o se levanta extasiado a aplaudir.

En un video, que se proyectó el domingo en el teatro, Tito Palomaque habló de su gran compañera, la marimba, de cómo inició en su natal Pijijiapan a tocarla, de cómo conformó el grupo que hasta ahora continúa.

Después de la proyección comenzó el concierto de la Marimba de los Hermanos Palomeque de Pijijiapan. El pueblo costeño debió de haber quedado casi vacío el domingo porque muchos estaban en el teatro de la ciudad aplaudiéndole a su paisano.

Durante la interpretación de dos boleros autoría de los hermanos “Domínguez” cuatro parejas subieron a bailar al escenario, son de los que regularmente asisten al Parque de la Marimba.

El repertorio del grupo fue nutrido, una de las últimas canciones que interpretaron fue “el son del pijiji”, autoría de Tito Palomeque y muy conocida en todo el estado. Un grupo de danza folklorica bailó durante la ejecución de la música.

El pasado jueves por la noche las autoridades de cultura y el gobernador del estado, Juan Sabines Guerrero entregaron a Tito Palomeque un reconocimiento por su trayectoria. El verdadero reconocimiento lo recibió el domingo por la noche cuando el público, muchos de ellos sus paisanos, se pararon a aplaudirle y pedir que siguiera tocando. Se despidió con el “ El vuelo del abejorro”.

Vendedoras de caricias

SANDRA DE LOS SANTOS

Es uno de los centros nocturnos de table-dance más conocidos y concurridos en la capital del estado. El ingreso no está restringido, políticos, empresarios, empleados, estudiantes, padres de familia, hombres solteros, de lo que quieran, el único requisito es llevar varios billetes en la bolsa porque aquí nada es gratis, tan solo una lata de cerveza cuesta 60 pesos, hablar de botellas así sea el licor más barato es otra cosa, eso sí se tiene derecho a un baile en la mesa.

Esta noche varias mujeres llegaron a ver el cuerpo desnudo de otras mujeres, la mayoría llega acompañada de amigos o de su pareja, pero hay una mesa de puras mujeres que están entretenidas viendo el espectáculo de la noche, una de las bailarinas se acerca a esa mesa y les dedica su número, las clientas le aplauden complacidas.

Precisamente está chava vestida de gatubela, que prefiere bailarle a otras mujeres, es quien le echa más ganas a su oficio, se nota que no es una improvisada, que pasa horas ensayando su número.

Las otras bailarinas bailan en la pista casi de manera mecánica, a cada una le toca bailar dos canciones, en la primera nada más le cachondean al tubo, en la segunda se quitan la ropa hasta quedar desnudas.

Algunas se preocupan por limpiar el tubo antes de bailar, otras no tiene problemas con utilizarlo como lo deja su antecesora, suben a la pista a lo que van.

Al terminar su número, un anciano les da una bata y les ayuda a bajar de la pista, las acompaña hasta los camerinos para evitar que sean agredidas en el camino, pero el hombre es ignorado fácilmente, más de uno lo empuja para tratar de manosear a la bailarina y entonces ellas los evaden sutilmente.

En el centro nocturno no sólo las mujeres bailan, hay algunos clientes que les gusta hasta subir a la pista y contonearse en el tubo. En una de las mesas se observa a tres hombres que le pagan a las chavas, pero no para que ellas bailen, sino para que los observen a ellos, se atreven a quitarse hasta la ropa, aunque su cuerpo no sea tan presumible, ellas se limitan a aplaudirles, a incitarlos a que continúen armando el show alterno de la noche.

En una de las mesas, apartadas de la pista, hay un hombre que le invita una copa tras otra a una mujer vestida de enfermera, no la toca, ni conversa con ella, ni siquiera la mira ni a ella ni a las que están en la pista quitándose la ropa, su mirada está fija en el vaso llenó de licor.

Algunas de las chavas acceden a alguna que otra caricia a cambio de unos billetes, aunque la política del lugar es que no hay sexo en el antro, lo que hagan fuera ya es cosa de ellas, pero el sitio sirve también para armar el trato y los dueños lo saben, también sacan provecho de eso.

A Estefany me la encontré en el baño ya vestida con un pantalón de mezclilla, una botas de mujer fatal y un top verde, su número ya pasó y aunque no debería de salir a está hora del lugar ella ya se va “me voy escapar” dice, tiene un trabajo en una fiesta particular.

Tiene 23 años y es bastante desinhibida, le preguntó si la puedo entrevistar, dice que sí, pero que no diga el lugar dónde trabaja porque si los socios se enteran que hablo para un medio de información seguro la corren.

-Estefany no es tu nombre ¿verdad? –le preguntó-

-Es que Deborah no me gusto, Thalias ya hay muchas y Lorena no es nombre de teibolera –dice burlándose de los nombres de pila que regularme utilizan las bailarinas de los centros nocturnos.

Estefany es bastante sincera y sarcástica, cuando le digo que muchas bailan sin ganas y que “gatubela” se ve que le echa ganas al baile me dice que es porque ella tiene vocación, le gusta su oficio, y las otras, incluyéndola, no están dispuestas a esforzarse en el centro nocturno, que los buenos espectáculos los dan en las fiestas privadas, donde hay más dinero de por medio.

-¿Estás operada? Le pregunto más por curiosidad personal, pensando que la naturaleza no puede ser tan poco equitativa con las mujeres.

- ¿Se nota? Contesta agarrándose sus frondosos senos y con eso ya contestó.

-¿Te gusta tu trabajo?, ¿Lo haces por vocación o por qué no hay de otra?.

- Siempre preguntan lo mismo. –dice riéndose-, no es la primera vez que la entrevista un medio de información, pero suelta su respuesta. “A mí me gusta bailar, en serio me gusta, hay cosas que no me gustan, cuando los clientes se quieren pasar de lanza, cuando algunos quieren que se les haga algo gratis solo porque son del gobierno o de la policía, te dicen que son chingones, que no sé qué, pero no quieren pagar”.

-¿Cuánto ganas, te va bien?

-No chingues, yo no le digo cuánto ganó ni a mí mamá tampoco le digo cuántos paliltos me echó al día, por si me lo ibas a preguntar.

Estefany no está dispuesta a hablar mucho de su vida privada, me da la impresión que accedió a la entrevista nada más para divertirse un rato, como que ya está un poco harta de las historias lacrimógenas de las bailarinas de los centros nocturnos, las conoce bien y no quiere ser la protagonista de una de ellas.

-Hay clientes que les gusta que uno les cuente cosas de su vida, de cómo uno ha sufrido, cuando te encuentras uno de esos hasta le echas más porque les gusta andarse compadeciendo de la gente.

-¿Y tú qué platicas con tus clientes?

-Pendejadas.

- ¿Oye…y realmente esto es la vida fácil? –le digo un poco entrándole a su sarcasmo-.

-Nada es fácil, chula, nada es fácil, esto también es trabajo, oficio dijeras tú, pero cada quien hace lo que se le pega la gana, a mí me gusta esto. Contesta más en serio.

Como que la entrevista ya se le está haciendo algo incomoda así que la da por terminada, dice que tiene prisa, que va llegar tarde a su compromiso.

Le digo si podríamos hablar fuera del centro nocturno, si le pueden tomar fotos bailando, aunque no salga su rostro, a las dos cosas me dice que no.

En el sonido del centro nocturno suena la canción de panteón rococo “vendedora de caricias”, pienso que solo a Estefany se le puede ocurrir algo así de irónico, pero no es ella la que baila porque está en el baño preparándose para escaparse antes del trabajo, yo salgo un poco sacada de onda por lo poco que conseguí, hago un recuento y en mí cerebro me queda taladrando su última respuesta “nada es fácil, chula, nada es fácil”.

Seguidores

Periodismo sin censura en twitter

    follow me on Twitter